Faringo-Bronquitis...


aquí me tiene toda encamada, sola, sin ninguna entretención mas que alguna lectura, alguna cosa en la red, alguna lana dando vueltas por ahí... comencé un chaleco que ya había desarmado 3 veces, no se si esta lo termine, pero le pondremos empeño a no deprimirnos por estos 6 eternos días de licencia; después de todo, es por mi salud, no por floja.

Con tanto ocio, también uno tiende a pensar mas... mas weas! en la pega, los amigos dejados atrás, los caídos, los añorados, lo que extraño Santiago y lo bello que es el mar... pensar en el futuro, en las posibilidades nuevas, en mi casa actual y mi añorada casa propia... En Australia y el bendito idioma!! pero también se vienen los temores; seis días de licencia ¿y si me echan? uff! me aburriría mil (otra vez), el arriendo, las cuentas, la Tomoe Andrea, y lo que extrañaría a ese par de babosos.

... Por lo menos llegó el colchón nuevo y si me aburro mucho me levanto un ratito a ordenar un poco las ideas de donde y como irá cada cosa (que siguen embaladas), buscar las nuevas fotografías para el muro y escoger la principal: ¿Santiago, Anita por Don Navarro o mi nueva familia (Javier, Moe y yo)?... Preparar la llegada del "primer regalo" nuestro refri, que si bien no vivimos juntos, será para los dos, la mesa y el montón de chantatak chasquilla que tenemos en mente... lo malo... que no puedo salir, así que todo se atrasa mas aún y como estoy en cama aburrida me impaciento quizás un poco mas de lo normal; por lo menos, me enferme como en Santiago y no me a dado nada de crisis weonas donde no puedo ni respirar; la mamá de Javier me compró los remedios y manda todos los días asu hijo con un platito de comida jajaja (para que no me levante ni a cocinar)